8 reto escritura: calcetines de colores

¡Buenas!

Por fin puedo continuar con el reto de El Libro de El Escritor. Sé que me estoy quedando atrás pero lo importante es no rendirse ¿verdad? ya tendré tiempo de recuperarme en verano…. o no, quién sabe, aun falta mucho T_T

Sabía que iba a llegar un momento en el que tendría que presentar a Luís y a Adrián en sociedad y hoy es el día. Estos chicos son mis niños, mis personajes originales que llevan compartiendo espacio en mi cerebro desde hace ya casi diez años. Aun no he podido escribir su historia, pero sí tengo muchos slices of life de ellos que me sirven para no perderlos de vista. Espero que os guste este pequeño relato, algo tonto y ñoño.

Semana 8: Reescribe algo que escribiste hace tiempo, pero usa un narrador distinto.

Aquella tarde tendría que haber sido tranquila, él y Adrián juntos en el sofá, mirando una peli y descansando. Y había empezado así, pero de repente Luís había pillado a Adrián mirándole los pies y riendo y desde entonces no había podido recuperar aquella calma que tanto había echado de menos durante la semana. Le había preguntado de qué se reía, claro, pero el chico simplemente se había encogido de hombros y dicho que de nada para luego dirigir sus ojos a la pantalla y aparentar que sabía lo que ocurría en ella. Luís hacía ya rato que se había perdido,  centrando su atención en sus pies más que en el televisor ¿tenían algún agujero? ¿olían? Era imposible pero…
Junto a él Adrián se acomodó en el sofá y subió él también los pies a la mesita de café, rozando así con su pierna izquierda la derecha de Luís. Éste trató de no darle importancia al gesto, después de todo en cualquier otra situación no se la habría dado, pero no había modo, Adrián se llevaba algo entre manos. O entre pies, pues estaba acariciando con su pie el empeine de Luís mientras sonreía ligeramente.

—¡Ves! ¿De qué te ríes? —exclamó Luís mientras pausaba la película.
—De nada —volvió a contestar Adrián. Luís atrajo el pie derecho hacia él para comprobar que, tal y como pensaba, no tenía ni agujeros ni aromas nocivos.
—Si no te gusta la peli dímelo —dijo bajando el pie izquierdo también y girándose hacia el otro chico.
—No es eso —respondió Adrián avergonzado— Es solo… que me gustan tus calcetines.
—Mis calcetines —repitió Luís. Eran unos calcetines normales y corrientes, a rallas fucsias, verdes y amarillos. Los había llevado miles de veces, todos sus calcetines eran a rallas y de colores, ¿cómo podía ser que Adrián se fijara ahora en ellos?— ¿Qué les ocurre?
—Nada, de verdad. Sólo que… son muy coloridos —confesó finalmente Adrián.
—¿Te distraen? ¿es eso? ¿si me los quito podremos acabar de ver la peli?
—¡No! Pon la peli, que está interesante —dijo el chico sin demasiada convicción. Luís tuvo que reprimir una risa sarcástica ante aquello, era imposible que Adrián supiera el nombre del protagonista del poco caso que le había hecho a la peli.

Las imágenes retomaron su movimiento y aunque Luís trató de centrarse en sus diálogos y sus sentimientos le fue imposible. Echaba de menos la atención que Adrián le había estado prestando. Observó al chico de reojo y sintió que ya no podía reprimir más sonrisas.

—¿Y ahora por qué sonríes tú? —preguntó éste. Luís agrandó la sonrisa, se tumbó en el sofá y colocó los pies en el regazo de Adrián.
—¿Mucho mejor verdad?

*

¿Qué os ha parecido?

Hasta la próxima y no dudéis en comentar o cotillear los retos anteriores ^^

 

 

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