Reseña – We are pirates de Daniel Handler

¡Buenas!

Hoy os traigo lo que, por el momento, ha sido la gran decepción lectora del año. Espero que no haya más de tal calibre…

We are pirates

Autor: Daniel Handler
Páginas: 269
Año de publicación: 2015
Leído en: Inglés
Título en castellano: Todos somos piratas
Género: ficción/contemporánea
Puntuación:1star

Resumen: Phil se siente atrapado en su matrimonio y su trabajo y quiere vivir la vida de un gran rebelde. Gwen, su hija adolescente, se siente incomprendida por familia y amigos y decide que lo mejor es embarcarse en una gran aventura a mar abierto.

En realidad este libro lo empecé hace como un año, cuando un día lo encontré en el FNAC y me puse a leerlo mientras esperaba a mi novio. Llegué a leer unas 5 páginas y vi que no me iba a gustar, pero me encanta Daniel Handler, ya escriba bajo su nombre real o bajo el pseudónimo de Lemony Snicket, así que tenía que leerlo (además ¡Neil Gaiman lo pone por las nubes!). Lo que hace la decepción que me he llevado al leer We are pirates peor si cabe.  De verdad, me apena decirlo pero no recomiendo este libro para nada, haced como si no existiera.
Como personajes principales tenemos a un padre, Phil, encerrado en una vida monótona que echa de menos su pasado rebelde y a su hija, Gwen , adolescente de catorce años algo rara, sin amigos y que obviamente se siente incomprendida y quiere encontrar su sitio en el mundo. Así, lo que a primera vista podría parecer una novela contemporánea en la que dos personas de diferentes generaciones luchan por encontrarse a sí mismas y su lugar en la vida para demostrarnos que no somos tan diferentes tengamos catorce o cuarenta años, acaba siendo un espiral de clichés, decepciones y algún que otro despropósito sin sentido. Todo ello decorado con una versión del estilo fresco y transgresor de Handler que te saca de la novela a cada página y te hace preguntar “¿era necesario?”
Por no hablar de la cronología. No sabéis lo que tardé en darme cuenta de que los capítulos de Gwen estaban ambientados ligeramente antes que los de Phil, y aun así me costó lo suyo encajar ambas líneas temporales, sumando todo a un resultado final poco prometedor.

Aunque este libro esté destinado a un público más bien adulto, supongo que la mayoría de lectores rondarán los 18-30 años, probablemente atraídos a su lectura por la saga de Una Serie de Catastróficas Desdichas, así que lo más normal sería pensar que el personaje de la adolescente confusa y marginada sea lo que más apele al lector, pues no. El personaje de Phil, pese a ser un hombre americano, blanco, heterosexual, atrapado en un matrimonio y un trabajo que no le llenan y con una hija a la que no entiende, algo que hemos visto miles de veces tanto en libros como series o películas, acaba siendo precisamente por todo ello el personaje que mejor podemos entender y con el que aunque no nos sintamos del todo identificados (o quizá tú sí lo hagas, quién sabe) sí nos sentimos más cómodos.
De verdad, puedo entender que Gwen quiera ser otra persona, que decida robar para sentirse viva y que al encontrar una chica que la entienda y la acepte tal y como es empiece a sentirse cómoda ¿pero todo lo que ocurre para darle nombre a la novela, o sea, piratas? No, eso supera mi suspensión de la credibilidad.

Sumado al estilo, personajes y ritmo, otro aspecto que jugó en contra de Todos Somos Piratas fue que me recordó mucho a La Broma Infinita de David Foster Wallace. Quizá también debido a todo lo dicho anteriormente pues la gran obra de DFW también es un compendio de diferentes estilos y géneros de complicado agrado. Pero esque tenemos a una familia disfuncional, drogas y sexo, un padre de familia que quiere crear el mejor programa de radio jamás escuchado y James Incandenza filma “la mejor película jamás rodada”… Quizá pienso demasiado y hay muchos libros así, quién sabe, pero prefiero adolescentes drogadictos y cinéfilos que a cleptómanas asesinas…

Dicho lo cual, si queréis leer algo de Daniel Handler con una protagonista adolescente incomprendida que os deje completamente fascinados leed The Basic Eight (tristemente no está en castellano) o Y Por Eso Rompimos, o incluso Adverbios si queréis algo más extraño y reminiscente a Haruki Murakami. Y si no siempre es una buena opción leer (o releer) Una Serie de Catastróficas Desdichas.

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